CAMPAÑA DE RENTA: TERROR DE MUCHOS

Ya estamos en abril y, al menos en Europa, se empieza a notar el cambio de clima: los días son más largos, hace más calor y, en general, todo se ve un poco más bonito 🌞.

Pero que no te engañe el buen tiempo… porque abril también significa una cosa: ¡Es época de hacer la declaración de la renta! 👻

En este post te cuento mi experiencia haciendo impuestos en tres países, con foco especial en España. Y, sobre todo, cómo uso TaxDown para revisar si puedo reducir lo que tengo que pagar (o aumentar lo que me tienen que devolver).

Impuestos a la renta en distintos lugares

Si alguna vez se te ocurre hablar de impuestos con gente de otros países (spoiler: no lo recomiendo), te vas a dar cuenta de algo curioso: cada quien tiene su versión de cómo (o si) hace su declaración.

Y es que cada país tiene su propio sistema tributario. Algunos son bastante enredados (como el famoso caso de Estados Unidos), y otros un poco más manejables, como el alemán (aunque eso puede ser discutible, según a quién le preguntes). Obviamente, todo se complica aún más cuando empiezas a invertir o tienes bienes más sustanciales. En todos los casos, las respectivas Haciendas están al acecho 👀.

El punto es que, especialmente si acabas de mudarte a un país, es buena idea informarse un poco sobre cómo funciona el proceso fiscal ahí. Por eso, en las próximas secciones quiero compartir mi experiencia con los sistemas de impuestos en Chile, Reino Unido y España.

La Operación Renta en Chile

En Chile, la Operación Renta se parece bastante a la española en cuanto a fechas y procesos. Están obligadas a hacerla las personas con sueldos iguales o superiores a CLP $10.402.992 (para el ejercicio 2025), quienes hayan tenido dos o más empleadores durante el año, y quienes trabajen a honorarios (es decir, como autónomos). También pueden hacerla quienes, sin estar obligados, quieran acceder a algún beneficio tributario. En ese caso, es más bien una opción.

En mi experiencia personal, la verdad es que nunca tuve que hacer mucho. Cuando comenzaba el proceso, simplemente entraba al sitio del Servicio de Impuestos Internos (SII) y confirmaba que la declaración prellenada estuviera correcta. Nunca me tocó pagar ni recibir nada, aunque también hay que decir que mis ingresos no iban mucho más allá de mi actividad laboral formal.

En todo caso, si alguien busca de qué maneras se puede rebajar la carga impositiva, el mismo SII tiene un sitio actualizado con todos los mecánismos que permiten una disminución en impuestos.

Logo SII

Taxes en Reino Unido

En el Reino Unido, el organismo encargado de recaudar impuestos es His (en ese entonces Her) Majesty’s Revenue & Customs (HMRC). El sistema está bastante digitalizado, y durante todo el año puedes acceder a tu cuenta online para hacer modificaciones o informar situaciones que puedan reducir tu carga fiscal. Lo digo por experiencia: una vez informé que estaba trabajando parcialmente desde casa, lo que me permitió acceder a ciertas reducciones.

El funcionamiento general de los impuestos es similar al sistema chileno, aunque con una diferencia importante: el año fiscal va de abril a marzo del año siguiente. Además, todo es bastante automatizado. Si debías pagar o te debían algo, simplemente recibías una carta (sí, una carta física… hasta ahí llegó la digitalización).

En mi último año allá, no trabajé los 12 meses completos en el país, así que informé de esto a HMRC. Pasó un tiempo, pero eventualmente recibí en España lo que me debían: ¡más de £1.000! Eso sí, con un pequeño detalle… en forma de cheque.

Intenté ver cómo cobrarlo desde España sin que el banco se llevara un buen mordisco, pero no encontré una buena opción. Por suerte, ya tenía un viaje a Inglaterra planeado para julio del año siguiente, así que aproveché de canjear el cheque en persona sin coste adicional. Para redondear la historia, en septiembre me llegó un correo de HMRC diciendo que habían recalculado y me debían aún más. Esta vez me lo transfirieron directamente a mi cuenta inglesa. Todo muy correcto, y me quedó una excelente impresión del sistema.

Por cierto, HMRC también ofrece varias formas legales de reducir impuestos (conocidas como tax reliefs). Les dejo un post con lujo de detalle sobre las maneras de aprovechar estas reducciones.

Logo HMRC

Declaración de Renta en España

Después de lo vivido en Inglaterra, siempre albergo una pequeña esperanza cuando se acerca el momento de hacer la declaración de la renta. Sin embargo, al hablar con más gente, me di cuenta de que este periodo suele vivirse con cierto miedo y desconfianza. Y al experimentar el sistema español, empecé a entender por qué.

Antes de continuar, vale la pena aclarar que mi experiencia está basada en Cataluña, ya que cada comunidad autónoma tiene sus propias variaciones en cuanto a retenciones, deducciones y beneficios fiscales.

Lo primero que llama la atención es que rara vez sabes con certeza si vas a pagar o recibir, ni cuánto. Y cuando ves el resumen… probablemente tampoco vas a entender muy bien por qué. El sistema funciona más o menos según lo que tu empresa retiene de tu sueldo, lo cual depende del tramo salarial, que cambia cada año y también varía según la comunidad autónoma.

El problema es que las retenciones del IRPF que hace la empresa no siempre reflejan tu situación personal. Hay muchos factores que influyen: tu situación familiar, cuántos meses has trabajado, si tienes deducciones aplicables, etc. Por eso, la declaración sirve para ajustar cuentas.

En mi caso, tuve suerte en mi primera declaración: como no trabajé los 12 meses en España, me correspondía una devolución considerable. Digo «suerte» entre comillas, porque claramente no es ideal haber trabajado menos de un año, pero eso hizo que mi empresa retuviera más de lo necesario.

Este año, en mi segunda declaración, fue la primera vez que me salía a pagar: algo más de 60 euros. Comparado con otras historias que había escuchado, no era tanto, pero igual decidí revisar si podía optimizar un poco. Fue ahí cuando me acordé de una web que asesora gratuitamente y ayuda a encontrar posibles deducciones: TaxDown.

Hice el cálculo gratuito que ofrecen, y ¡sorpresa! Me decía que podía optar a una devolución de más de 200 euros. Resulta que, como solo trabajé 10 meses en España, mi salario no superaba cierto umbral que me habilitaba a aplicar una deducción por alquiler. Este es un beneficio específico de Cataluña, y como suele pasar, no estaba aplicado automáticamente. Lo bueno es que pude añadirlo manualmente (no pagué el servicio de TaxDown), y fue bastante sencillo.

Mensaje de Taxdown sobre mi devolución (Antonio es mi segundo nombre 😅)

Checklist posibles deducciones en España

Dado lo anterior, les dejo esta lista esencial para revisar y verificar posibles reducciones de impuestos:

  1. Deducciones autonómicas: Revisa las que aplican en tu comunidad, ya que varían bastante.
  2. Cambios familiares: Hijos, divorcios, estado civil… todo esto puede afectar tu declaración.
  3. Donaciones: Puedes deducir hasta un 80% en los primeros 250 €, y un 40% adicional sobre el resto (o 45% si llevas más de tres años donando a la misma ONG).
  4. Retribución flexible: Tickets restaurante, seguros de salud, transporte, etc. pueden ser más beneficiosos fiscalmente que recibir ese importe en metálico.
  5. Mejoras energéticas en la vivienda.
  6. Deducciones por vehículos eléctricos.
  7. Planes de pensiones: Pueden aportar ventajas fiscales.
  8. Compensación de pérdidas y ganancias: Si tuviste pérdidas con inversiones, podrías usarlas para reducir el impuesto sobre las ganancias de otras.

TaxDown tiene un recopilatorio bastante completo con estas y otras alternativas que sugiero revises para ver opciones en las que puedas obtener alguna ventaja más.

Logo AEAT

Conclusiones

En resumen, hacer la declaración de la renta puede parecer una pesadilla (y a veces lo es), pero también es una buena oportunidad para entender mejor tu situación financiera y, quién sabe, llevarte alguna devolución inesperada.

Mi consejo: infórmate, revisa bien tus opciones y, si puedes, usa herramientas como TaxDown para ayudarte en el proceso, aunque solo sea para verificar que no estás dejando dinero sobre la mesa. No tienes nada que perder (salvo algo de tiempo).

Y si ya hiciste tu declaración este año, ¡felicidades! 🎉 Te has librado de este monstruo… al menos por ahora.

¿Tuviste alguna sorpresa con tu declaración este año? ¿Has probado alguna de estas plataformas? Los leo en los comentarios.

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